4.3.11

La vuelta al ciclo

-¿Dónde habías estado?
Ella te preguntó a un año de aquel día en que descubrieron la incógnita de sus ojos; de haberse encontrado después de toda la vida de buscarse. A partir de ahí se impulsaron, saltaron  y volaron a través de constelaciones de leche y lavanda... Una sorpresa grata con cada mirada.

Siendo franca y directa te abre su corazón. Percibes el fino calor que emana de su centro y que se funde con el tuyo.

Trae consigo un mar de por qués... 
¿Por qué ahora?
¿Por qué aquí?
¿Por qué todo es tan distinto cuando está a un lado de mí?

¿Qué significa todo esto?


Te recuerda que lo más hermoso del Universo basta con percibirse para explicarse... Sin embargo, por definición carece de explicación màs que el hecho de ser. Y no necesita más, no necesita dudas ni cuestionamientos. Simplemente es y es hermoso.

Y lo que sucede sublime es. Lo que sucede eterno es. 


Atravesó el tiempo y el espacio para llegar a tu lado. Las estrellas de sus ojos son prueba de ello. Estrellas exclusivamente para tu admirar, que nadie màs podría ver brillar, que solamente resplandecen si te pueden mirar. 

No pidas alguna aclaración. 
Vívela... 
Ama y así te cubrirá por siempre la luz galáctica de la princesa.  


Pasarán los tiempos y los ciclos del Universo... 
¿Y ustedes? 
Juntos...