27.7.15

La vereda

De pronto ya no estás y se me queman las entrañas.

Duele por mí, mas me alegro por ti. 
Seguiste la vereda hacia él, en el momento perfecto.

A pesar de mi pesar, quédate tranquila,
que de ti lo aprendí todo y por ti soy entera.

Me queda un hueco y esta profunda sensación de estar sola
La dura realidad de que ya no estás para cuidarme.
Pero sé que ahora me cubrirás desde el cielo.
Y por fin se cantarán canciones.

Una verdad que era inminente, y la única segura.
Puedes partir sin pena y a un mundo nuevo volar.  

Vivirás en mí.
En mis recuerdos, en las historias.