11.6.10

La Rosa

Aquél que realmente te ame,
De alguna forma te hará llorar.
A fin de cuentas, amar no es más.
Es amar y nada más.

Dejar a quien amas ser
Y procurar su libertad.
Luchar por que al fin sea
Quien deba ser en realidad.


Si amas a la rosa,
Tiene espinas, siendo hermosa.
Y si amas a la hiedra,
Su tacto es tóxica estela.

Imaginando que solamente
Dos opciones existieran,
Podrías amar a la rosa,
O podrías amar a la hiedra.



¿Cuál es la diferencia
Entre a la rosa o la hiedra amar?
Si por amor tú lloras,
En sus respuestas lo notarás.



Si de tus ojos naciera cristal,
Por espinarte a
l acariciar,
La rosa tu rostro secaría,
Con pétalos podrías sanar.

Su aroma daría calma,
Con rocío pediría perdón.
La naturaleza así la hizo
Se protege al dar amor.

Yo te puedo asegurar
Que la historia otra es
Si de amor a la hiedra

El llanto llega a nacer.

Ponzoñosa y egoísta,
Tan llena de furor,
A ella no le interesa
Si dañó cuando tocó.

Algunas hiedras
Parecen rosas,

Algunas rosas
No saben amar.

Que lágrimas vengan
Amando a la rosa.
Riégala con ellas
Y ayúdale a sanar.

Riégala de amor,
Pues a fin de cuentas
La esencia de ese amor
A llorar te inspiró.

Cree en la perfección
De su compleja belleza.
Confía y entregará
Por ti, su corazón.

A mi muro

Amar...

Es seguir con una búsqueda incansable por la verdad,
Para que el amado viva entera su esencia elemental;
Que al balancearse y llegar al punto exacto en tonalidad,
Sea como el diseño que la naturaleza creó para su andar.

Mis tobillos están cansados ya de tanto caminar.
Además, mis manos arden por ramos secos encontrar,
Pero he encontrado los pigmentos, seré la artista del mural.
Muro, me conmueves tanto, que me has hecho llorar.

Un sendero peligroso, de cansancio inevitable.
Que sólo los más valientes se aventuran a cruzar.
Es largo el andar hacia un destino maravilloso.
A terminar de recorrerlo, te invitaría, sin dudar.

Mas no soy quién para aconsejarte,
Ni he podido yo llegar,
Al final de ese camino
Que esperanzada deseo viajar.

Puedo decir que lo he intentado, y quizá el pensamiento valga más.
Lo he intentado y he perdido, pero perdiendo logré ganar.
Es mejor perder cimientos, buscando pigmentos para amar,
Que permanecer siendo un grisáceo y triste intento de mural.

Obra inconclusa y temerosa, fresco tan seco al esperar,
Por desaires de amor volátil, no te permites ya brillar.
Dejáme pintarte de colores, con mis manos resanar

Los golpes que otros viajeros te dejaron tiempo atrás.

Con el llanto en ti inspirado, desvaneceré heridas.
Humedeceré todo lo árido que no te deja respirar.
De noche te cubriré y te arruyaré en mi vida.
Conmovida enredadera que en ti quiere habitar.

Muro ensoñador, has sido mi descanso.
Ahora sé mi musa y déjate amar.
Te llevaré por el camino, cargado en mi costado,
Y contigo llegaré donde debamos estar.