21.11.21

Correspondencia de lo ajeno

 Lo decían los números. 


Ibas a aprender a reconocer. 

Sabrías de donde irte y donde permanecer...


Y por fin te escuchaste.

El acto más grande de valentía... 


Atreverse a traicionar lo exterior, para serle fiel a uno mismo.


Sin importar el juicio y lo mal que podría verse en un papel, prefiero una tacha en el registro de lo corporativo a una marca en mi alma por no cuidarla bien.


Y sí... Fueron años validando mi existir dando gusto a los demás y siendo útil para el resto, pero ya no tengo espacio para eso.


El amor me ha salvado y hoy tengo el coraje de ponerme a mí primero. Ya no soy la niña ideal y mártir que se abandona por salvar muertos ajenos. 


Ahora me comprendo y sé que está bien decir "Espera... esto no me corresponde y honestamente no lo quiero".


Y así abogo por la congruencia y me retiro nuevamente de la hostilidad. Busco encontrar la plenitud, el propósito, la luz y la paz.


Siempre hay espacio para un nuevo comienzo... 

Una infinita oportunidad.